Los esquiadores de alta montaña de élite Jim Morrison e Hilaree Nelson se enamoraron profundamente mientras alcanzaban la cima de su deporte. Su determinación se convirtió en un sueño compartido: escalar y esquiar por la cara norte directa del Everest, el camino más difícil y peligroso de la montaña y la ruta de esquí más codiciada del mundo. Miles de personas han coronado la montaña por la cresta sureste de Nepal, pero solo un puñado ha llegado a la cima por esta ruta y nadie ha conseguido descender esquiando con éxito. Ya conocidos por sus extraordinarias hazañas en la montaña y acostumbrados a las pérdidas, Morrison y Nelson lo apuestan todo a este desalentador reto.